Masa how?

En Pidgin English o kamtok, significa ¿Cómo estás? Este blog nace con la intención de transmitir nuestra experiencia como cooperantes en Bamenda (Camerún) con los Escolapios desde enero de 2008. Pasa, estás en tu casa.
Mostrando entradas con la etiqueta excursiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta excursiones. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de junio de 2008

¡Qué buenos son los Padres Escolapios...

…qué buenos son, que nos llevan de excursión!” Y es así como va terminando el curso en muchos sitios, con un día especial en el que guardamos los cuadernos y lápices para jugar y cantar todos juntos. Quizás haya detalles que varíen, que hagan que una excursión en el cole de Camerún sea muy distinta que una de otro cole pero en el fondo, todos tenemos ganas de disfrutar del comienzo de las vacaciones.

Nuestra excursión empezó en la puerta de la parroquia de Futru, donde esperaban un buen número de niños deseosos de disfrutar el día. El destino “Saboga” (Savanah Botanic Garden), un lugar peculiar donde inculcar ecologismo, no violencia y evangelización, mezclados curiosamente, son el objetivo de los responsables. Pero esto era lo que menos le interesaba a los niños a los que los columpios y las grandes explanadas verdes para jugar les parecían más interesantes. ¡Ay!, pero es que estos niños son especiales, tener que esperar al minibús del cole un par de horitas no les supone un problema, ir durante una hora con la respiración de tu compañero en el cogote, tampoco, y todo es excusa para divertirse y aprovechar el día. Así que no es de extrañar que tras tres cuartos de hora apretujados en el bus se oyera el siguiente comentario: “Father drive slowly, I want to enjoy the bus”. Nosotros disfrutamos como uno más; todo el día con unos cuantos enanos enganchados del brazo… pero hubo alguien que no puede decir lo mismo: pobre Madame Monkey en su jaulita, sufriendo las “ideas” de tanta chiquillería… eso sí, algún que otro plátano se llevó como compensación.

Pero esta mona tan mona no era el único atractivo, especialmente para las niñas: sobre estas líneas aparece alguna instantánea del momento en el cual el corro en torno a Inma se convirtió en una peluquería. Poco acostumbradas al pelo liso y largo, hicieron de su cabeza un campo de operaciones de belleza african style. Incluso la profesora, absorta también en la manipulación del cabello, llegó a preguntar: ¿alguien no ha tocado todavía su cabello?

Bueno, amiguitos, esto es todo por esta semana, que será la última de las tranquilas desde que empezamos las vacaciones, porque a partir de ahora la casa se llenará de gente para eventos varios, Futru se plagará de niños para las actividades de verano y esperamos no encontrar ni un momento de descanso… eso sí, habrá que hacer algo de turismo también, porque el país lo merece.

Os dejamos algún testimonio gráfico del encuentro de formación que tuvimos este fin de semana con los laicos. Abrazos a todos.

viernes, 22 de febrero de 2008

DE YAOUNDE A KUMBO



En esta última semana hemos visitado las distintas comunidades de la Viceprovincia y por tanto hemos visto todos los proyectos y sueños que se llevan a cabo.
Cada comunidad es un mundo, todas muy distintas y por otro lado muy parecidas. En todas nos acogieron con cariño.
Tras salir de Bamenda nuestra primera parada fue en Bamendjou, donde el paisaje pasó a ser aún más rojo. Lo primero que llamó nuestra atención fue encontrarnos con una bonita iglesia de estilo polaco en mitad de Camerún. En Bamendjou viven cuatro escolapios, aunque sólo conocimos a tres: Cyrille, Ángel Miguel y Stanislav. Bamendjou es francófono y por tanto el idioma de la comunidad es el francés, lengua que como todos sabéis, manejamos a la perfección. Pero hay barreras que cuando hay interés se pueden saltar. No obstante Stanis, convencido de que a fuerza de escucharlo aprenderemos, se empeñaba en hablarnos y hablarnos aunque no nos enteráramos de nada. Ángel Miguel, el único español de la casa, es un personaje que parece que siempre está de paso: tiene siempre un aire despistado y parece como si viera las cosas por primera vez, lo que hace que sea fácilmente acogedor. Con ellos dos estuvimos viendo alguno de los colegios y capillas que dependen de la comunidad, y por fin vimos dos colegios independientes de la Diócesis y nos alegro ver que están en muy buenas condiciones y que el ambiente que se respiraba era francamente bueno. También vimos un árbol enorme que no sabemos exactamente que es pero que en principio pensamos que era un baobab…pero su apariencia no nos encaja con los dibujos del Principito. Por la tarde fuimos con Cyrille, el responsable de las escuelas, a comprar a Bafoussan, y comprobamos que es un escolapio de los pies a la cabeza, muy preocupado por las necesidades de los niños.
Nuestra siguiente parada fue un punto indeterminado en mitad de la carretera que nos llevaba a Bafia. El magnifico Land Rover, el tanque, el que parece el mejor coche de la Viceprovincia decidió no seguir trabajando, así que estuvimos los tres pasajeros (ahora íbamos con Mariano) esperando unas dos horas a que vinieran a cambiarnos el coche. Ya con un coche en apariencia más humilde, pero con el detalle de andar, seguimos hacia Bafia donde comimos y conocimos un poco la comunidad. Allí se está construyendo un colegio de primaria, y ya esta en marcha un centro cultural con muchas actividades, entre ellas un cibercafé y clases de informática. Por supuesto todo esta vida es alrededor de la parroquia. Tras un par de horas en Bafia seguimos nuestro camino rumbo a Yaundé, la gran capital.
En Yaundé hay dos comunidades, una la que forman los juniores, no solo de Camerún sino también de Senegal, Guinea… y otra la de la Parroquia, donde viven Leonard, Christian, Martín y Antonio. Martín es un escolapio entrañable que nos agilizó los trámites que teníamos que hacer en la Embajada porque conoce a todo el mundo allí, incluido al bibliotecario con quien mantiene todos los jueves una animada charla sobre asuntos varios. Antonio es la ironía en persona, con gran humor y todo un amante de los animales. Leonard fue nuestro Cicerone en lo poco que hay de turístico en Yaundé: los edificios de las embajadas y de los ministerios, el monumento a la unificación, la catedral y una basílica…el resto poco se diferencia de Bamenda, aunque al menos hay alumbrado publico y aceras por bastantes zonas.
Pero nuestro tour todavía no había terminado; con un pasajero más, nos dirigimos a Kumbo, pasando por Bandjoun y Bamenda. El nuevo pasajero, José Manuel, ha estado esta última semana ofreciendo a los profesores y formandos escolapios algunas charlas sobre Pedagogía escolapia, por lo que se hace necesario hablar de la situación del mundo y la necesidad de buscar un modelo de desarrollo distinto al que han seguido los países del norte que crea tantas desigualdades, tan claras aquí. José Manuel nos hizo más agradable el viaje de vuelta, cercano y amable en todo momento.
Para llegar a Kumbo hay que ir por una “carretera”, llena de baches, y en su mayor parte de tierra lo que en la estación seca supone polvo y más polvo. En los mapas aparece con asfalto todo el camino, ya que Europa la financió, pero el proyecto fue afectado por una de las enfermedades del país: se invirtió un poco y el resto “pa´la saca” del listillo de turno. En Kumbo hay una casa de formación dónde están los prenovicios, que son ocho. Con ellos viven cuatro escolapios más: Ángel, Gerard, Kisito y George. Pudimos ver a Ángel en acción dando clase en un colegio de primaria, toda una experiencia. También conocimos una escuela de magisterio de los maristas.
Como veis esta última semana no nos hemos aburrido, y la verdad que nos hemos contagiado del espíritu soñador de estos cameruneses-aragoneses, que no paran de pensar en nuevos proyectos para mejorar la realidad de este país.

Etiquetas

Fotos Camerún