Masa how?

En Pidgin English o kamtok, significa ¿Cómo estás? Este blog nace con la intención de transmitir nuestra experiencia como cooperantes en Bamenda (Camerún) con los Escolapios desde enero de 2008. Pasa, estás en tu casa.

martes, 4 de marzo de 2008

Something is happening

Queridos lectores y amigos, esta semana no hay demasiado que contar.

El martes pasado fuimos dar una vuelta de reconocimiento por el cole de Futru-Nkwen, y tras la formación habitual, la oración y el himno con izada de bandera y todo, cuál no fue nuestra sorpresa cuando vimos a toda la patrulla escolar volver a casa en lugar de meterse “ordenadamente” en sus clases. Seguramente la directora, Madame Theresia, les había dicho durante la formación que no habría clase, pero la ausencia de micrófonos y nuestro dominio del inglés nos impidieron entenderlo. Cuando preguntamos a una niña, nos dijo con una expresión digna de la mejor película de intriga: “Something is haaappeninggg”. Acto seguido nos dio su interpretación de los hechos: el Fon de Nkwen, el jefe tradicional de la zona, había tenido un accidente la noche anterior, así que, según la niña, no tenían clase en señal de respeto. No encontrábamos mucha relación entre tal accidente y la huelga que había empezado el día anterior, convocada al comienzo por los transportistas y taxistas por el precio del petróleo pero que poco a poco ha ido extendiéndose a otras causas: la subida casi exponencial de los precios de productos de primera necesidad y la insistencia del Presidente, Paul Biya, en cambiar la Constitución para ser reelegido. Curiosos nosotros, preguntamos a la directora por las causas reales de la suspensión de las clases, y nos dijo que lo hacían porque la huelga continuaba ese día. Pero casi que nos quedamos con la interpretación de la niña, que desde su visión del mundo no tenía más explicación: “Something is happening”. Lo mejor, el gesto en su cara, entre divertido y preocupado.
Aprovechando la coyuntura, muchos amigos de lo ajeno han aprovechado para hacer de las suyas durante la semana entera que ha durado la huelga. Nos quedamos con el grupo que tuvo la ocurrencia de asaltar la planta distribuidora de cerveza Guinness aquí en Bamenda, dar cuenta de las existencias y quedarse a dormir la mona en las inmediaciones de la planta. Así es Camerún. Algunas reacciones así han empañado un poco las reivindicaciones y han quitado credibilidad a las protestas. Esta semana todo parece volver a la normalidad, aunque ciertas intervenciones desafortunadas del Gobierno mantendrán, aunque más intermitentes, las protestas. Intervenciones como la de algunos ministros del Norte, que tuvieron la idea de pedir a la gente de la región - que no se declaró en huelga porque el petróleo que consume proviene de Nigeria y es mucho más barato - el apoyo al cambio de la Constitución, lo que no ha hecho más que dar motivos para protestar; resultado, llevan desde el sábado en huelga…
Estos días tan activos para este pueblo y tan tranquilos para nosotros nos han acercado aún más a la dura realidad de esta gente cuyo principal problema es su propio petróleo: cómo alimentar a sus hijos cada día. También nos han servido para ver que esta Comunidad no sólo se pega a la tele para ver el fútbol sino también para informarse sobre su país y pensar cuáles son las claves de su trabajo, tan difícil y a veces desmoralizador, ante esta realidad tan compleja.

viernes, 22 de febrero de 2008

DE YAOUNDE A KUMBO



En esta última semana hemos visitado las distintas comunidades de la Viceprovincia y por tanto hemos visto todos los proyectos y sueños que se llevan a cabo.
Cada comunidad es un mundo, todas muy distintas y por otro lado muy parecidas. En todas nos acogieron con cariño.
Tras salir de Bamenda nuestra primera parada fue en Bamendjou, donde el paisaje pasó a ser aún más rojo. Lo primero que llamó nuestra atención fue encontrarnos con una bonita iglesia de estilo polaco en mitad de Camerún. En Bamendjou viven cuatro escolapios, aunque sólo conocimos a tres: Cyrille, Ángel Miguel y Stanislav. Bamendjou es francófono y por tanto el idioma de la comunidad es el francés, lengua que como todos sabéis, manejamos a la perfección. Pero hay barreras que cuando hay interés se pueden saltar. No obstante Stanis, convencido de que a fuerza de escucharlo aprenderemos, se empeñaba en hablarnos y hablarnos aunque no nos enteráramos de nada. Ángel Miguel, el único español de la casa, es un personaje que parece que siempre está de paso: tiene siempre un aire despistado y parece como si viera las cosas por primera vez, lo que hace que sea fácilmente acogedor. Con ellos dos estuvimos viendo alguno de los colegios y capillas que dependen de la comunidad, y por fin vimos dos colegios independientes de la Diócesis y nos alegro ver que están en muy buenas condiciones y que el ambiente que se respiraba era francamente bueno. También vimos un árbol enorme que no sabemos exactamente que es pero que en principio pensamos que era un baobab…pero su apariencia no nos encaja con los dibujos del Principito. Por la tarde fuimos con Cyrille, el responsable de las escuelas, a comprar a Bafoussan, y comprobamos que es un escolapio de los pies a la cabeza, muy preocupado por las necesidades de los niños.
Nuestra siguiente parada fue un punto indeterminado en mitad de la carretera que nos llevaba a Bafia. El magnifico Land Rover, el tanque, el que parece el mejor coche de la Viceprovincia decidió no seguir trabajando, así que estuvimos los tres pasajeros (ahora íbamos con Mariano) esperando unas dos horas a que vinieran a cambiarnos el coche. Ya con un coche en apariencia más humilde, pero con el detalle de andar, seguimos hacia Bafia donde comimos y conocimos un poco la comunidad. Allí se está construyendo un colegio de primaria, y ya esta en marcha un centro cultural con muchas actividades, entre ellas un cibercafé y clases de informática. Por supuesto todo esta vida es alrededor de la parroquia. Tras un par de horas en Bafia seguimos nuestro camino rumbo a Yaundé, la gran capital.
En Yaundé hay dos comunidades, una la que forman los juniores, no solo de Camerún sino también de Senegal, Guinea… y otra la de la Parroquia, donde viven Leonard, Christian, Martín y Antonio. Martín es un escolapio entrañable que nos agilizó los trámites que teníamos que hacer en la Embajada porque conoce a todo el mundo allí, incluido al bibliotecario con quien mantiene todos los jueves una animada charla sobre asuntos varios. Antonio es la ironía en persona, con gran humor y todo un amante de los animales. Leonard fue nuestro Cicerone en lo poco que hay de turístico en Yaundé: los edificios de las embajadas y de los ministerios, el monumento a la unificación, la catedral y una basílica…el resto poco se diferencia de Bamenda, aunque al menos hay alumbrado publico y aceras por bastantes zonas.
Pero nuestro tour todavía no había terminado; con un pasajero más, nos dirigimos a Kumbo, pasando por Bandjoun y Bamenda. El nuevo pasajero, José Manuel, ha estado esta última semana ofreciendo a los profesores y formandos escolapios algunas charlas sobre Pedagogía escolapia, por lo que se hace necesario hablar de la situación del mundo y la necesidad de buscar un modelo de desarrollo distinto al que han seguido los países del norte que crea tantas desigualdades, tan claras aquí. José Manuel nos hizo más agradable el viaje de vuelta, cercano y amable en todo momento.
Para llegar a Kumbo hay que ir por una “carretera”, llena de baches, y en su mayor parte de tierra lo que en la estación seca supone polvo y más polvo. En los mapas aparece con asfalto todo el camino, ya que Europa la financió, pero el proyecto fue afectado por una de las enfermedades del país: se invirtió un poco y el resto “pa´la saca” del listillo de turno. En Kumbo hay una casa de formación dónde están los prenovicios, que son ocho. Con ellos viven cuatro escolapios más: Ángel, Gerard, Kisito y George. Pudimos ver a Ángel en acción dando clase en un colegio de primaria, toda una experiencia. También conocimos una escuela de magisterio de los maristas.
Como veis esta última semana no nos hemos aburrido, y la verdad que nos hemos contagiado del espíritu soñador de estos cameruneses-aragoneses, que no paran de pensar en nuevos proyectos para mejorar la realidad de este país.

lunes, 11 de febrero de 2008

No line, no ashes



El pasado miercoles, como casi todo el mundo sabe, fue Miercoles de Ceniza. En este dia la tradicion es imponer la ceniza en la frente o el flequillo de la multitud. Aqui casi todo lo simbolico cobra un sentido magico, que muchas veces nos choca, aunque quiza seamos nosotros los que nos empenamos en llenar de contenido todo y darle vueltas a la cabeza. Pero la cosa es que cada misa de miercoles de ceniza llena hasta la bandera la iglesia de gente esperando su poquito de ceniza, a la que atribuyen propiedades curativas. Algunos musulmanes, atraidos no se sabe bien porque, se acercan tambien a recibir la ceniza... La noche antes del miercoles de ceniza la comunidad se reunio para organizar las multiples misas que habria.
Marcel es escolapio. Es ademas una de esas personas con las que te gustaria hablar armado de una libretita, porque cada intervencion suya es una aseveracion sobre la verdad de la vida. La suya en la reunion sobre la ceniza fue precisamente “No line, no ashes”. Vamos, que si la gente en la iglesia no hacia una fila ordenada para recibir la ceniza se la guardaria y se iria con la ceniza
a otra parte. Otra discusion fue cuando dar la ceniza. Si la daban en mitad de la misa, la gente se largaria tan contenta, dejando la iglesia vacia. Esto es Africa… Por otro lado, la ceniza era una pasta negra resultante de mezclar con un poquito de agua, dandole un aspecto de barro negro…

Como lo prometido es deuda, os vamos a contra algunas cosicas sobre los taxis en Camerun. El metodo para coger aqui un taxi es:
Esperar a que pase uno libre. Para un taxi camerunes estar libre significa llevar alguna de las 5 plazas (sin contar con el conductor, y una mas si entre los pasajeros se cuenta un nino) libres. El quinto asiento sale de poner un comodo cojin sobre el freno de mano.
Decir al conductor el destino, y pactar con el un precio, dentro de unos limites mas o menos establecidos.
Una vez en marcha lo mejor es prescindir de mirar al frente, para evitar pequenos sobresaltos consecuencia de la conduccion “free-style” del conductor. Aqui los carriles
son relativos, los adelantamientos son bilaterales y el toque de claxon te da preferencia absoluta sobre los demas usuarios de la via. Con todo eso, son raros los accidentes.
Por supuesto, como han hecho contigo, no has de extranarte si por el camino el taxista se detiene para subir a otro viajero cuyo destino le convenga.
A la orden de “Drop me/us here” el taxista detiene el taxi y te bajas.


Asunto aparte son las Okadas, unas motos de construccion japonesa que valen cuatro duros y que hacen las veces de moto-taxi. Son muy poco recomendables, teniendo en cuenta sus dos plazas convertidas en tres (cuatro si hay un nino, claro), la ausencia de casco, la conduccion temeraria y la alta siniestralidad. Si pasais algun dia por aqui no nos vereis en una de esas.

Bueno, por hoy ya basta, que no todo van a ser reflexiones sesudas. Hasta la proxima, amiguitas y amiguitos.

miércoles, 30 de enero de 2008

Laicos escolapios a la camerunesa

Una de las cosas que mas no están ayudando a adaptarnos aquí en Camerún es la presencia de un grupo mu’ apañao’ de laicos que están colaborando con los padres aquí, en Bamenda. Aunque ya los hemos ido conociendo en las misas, en reuniones interminables (les encanta discutir, mas si cabe que a nosotros), en la alfabetización de adultos, en el cole… no ha sido hasta estos días cuando hemos empezado a romper el hielo de verdad.
El domingo pasado Madame Theresia y Stephen nos invitaron a comer a su casa. Nos “amenazo” con deleitarnos con algún plato de comida camerunesa y cumplió con su promesa: el achu, una especia de bola de masa hecha con harina (de alguno de los tropocientos tipos que aquí tienen) y plátano. La bola de marras se presenta en una hoja de platanero. Se come con los dedos, mojando una salsa hiper picante que pasa factura en nuestro aparato digestivo. Theresia es directora del colegio de Futru, y es omnipresente en la misión. Estuvieron en España hace unos 12 anos, pasando por colegios y dando charlas sobre la situación de Camerún. Son muy comprometidos y la visita a su casa no fue para nada incomoda, al contrario, muy agradable.
Ayer estuvimos en casa de Brigitte, una de las mujeres que esta en el grupo de laicos. Tuvimos una eucaristía en el salón de su casa, al estilo de las de allí aunque con mucha más espiritualidad (rozando a veces la contemplación onírica, mas comúnmente conocida como cabezada) y luego compartimos el almuerzo-cena (a las 5 de la tarde!). Fuimos a casa de Brigitte, a media hora de Bamenda, todos en la misma furgoneta, conducida por Father Justine, que como buen escolapio necesita siempre del amparo de San José de Calasanz y su colega celestial San Cristóbal. Incluso en la furgoneta había un ambiente muy animado.
Hoy hemos visitado el St. Mary Hospital, un hospital que llevan las Siervas de Maria, y nos ha reconciliado un poco con la forma de entender (o de poder mantener) la sanidad aquí en Camerún. Las monjas nos han recibido muy amablemente y nos han guiado por todo el hospital para que lo conociéramos.
Como veis poco a poco vamos conociendo esto y cogiendo soltura para movernos, andar por la ciudad, coger un taxi… Aunque esto de los taxis es otra historia y merece ser contada en otro momento.
Para terminar, contarle a Inda que los atardeceres aquí son especiales, la bruma y el polvo del desierto (el Hammata) velan el sol y matizan los colores, dando unas luces ocres muy chulas. En la estación húmeda no será igual, ya os contaremos.

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