Masa how?

En Pidgin English o kamtok, significa ¿Cómo estás? Este blog nace con la intención de transmitir nuestra experiencia como cooperantes en Bamenda (Camerún) con los Escolapios desde enero de 2008. Pasa, estás en tu casa.

viernes, 14 de marzo de 2008

“If it continues raining like this…

… las procesiones no van a poder salir”. Es lo que por un momento pensó Alberto mirando como llovía y llovía olvidando que no estamos en Granada. Es que en estas últimas semanas hemos podido disfrutar de nuestras primeras tormentas tropicales que alejan el dichoso polvo y limpian el ambiente.
Pero el tiempo no es lo único que cambia, la cuaresma ya está acabando y la Pascua ya está aquí, con todas las actividades que unos sitios y en otros se celebran. Como no podía ser de otra manera, todo es nuevo y distinto para nosotros. Parece que lo que con más ganas e ilusión se prepara y se celebra es la Misa Crismal, en la que, como todos sabéis, se bendicen los oleos. Aquí todo lo simbólico cobra un valor mágico y curativo. Y el juntar en una misa a todos los sacerdotes de la diócesis también es un aliciente. Las distintas parroquias llevan casi un mes preparando danzas, cantos y ofrendas, e incluso un uniforme.
Los uniformes son parte de esta cultura. Cuando hay un evento importante (religioso, civil, familiar…) se prepara un uniforme que quien quiere puede comprarse. Normalmente se encarga una tela que se pone a la venta con la que una vez comprada te buscas un sastre que te haga un traje a tu medida. Las hay como gustos y colores: con la cara del fon, o la del Paul Biya, dibujitos varios, edificios… Algunas suelen ser alegres y bonitas, otras no tanto y la palma se la llevan los uniformes preparados para eventos religiosos. Para que os hagáis una idea os vamos a describir la tela de nuestro Deanery para la misa Crismal: fondo amarillo-ocre con circulitos y algunas flores pequeñas sobre el que van representaciones de las distintas parroquias (un San Miguel, una Virgen de Fátima, San Pedro…y hasta una foto de la catedral en la que aparecen muchos curas). Por supuesto nosotros que nos queremos inculturar seremos unos más y luciremos el uniforme…inculturación y que como no compremos tela, va a sobrar tanta que la usaremos como pañuelos para los mocos.
Esta semana, como parte de la preparación cuaresmal, se ha celebrado una peregrinación. Como dice Justine, la peregrinación es un reto para tu fe. Ves a las señoras mayores con sus bastones sacando fuerza de donde no tienen, y a tantísima gente que por un día deja sus trabajos (esto es igual a dejar de ganar el dinero que te hace falta para comer). No os vayáis a pensar que van equipados para una caminata, en sus pies: chanclas, zapatos e incluso tacones. Al llegar al final del camino, y celebrar la eucaristía, ver gente vendiendo calendarios y merchandising, por un momento nos sentíamos trasladados a la edad media, llegando a Santiago en medio del caos y el bullicio.
No toda la acción está en torno a la parroquia, poco a poco nos vamos haciendo más presentes en el colegio. Los viernes nos acercamos a echar una manilla en las actividades deportivas. Ya hemos estado solos ante el peligro con grupillo, al que nos fue imposible explicar el juego del pañuelo, no sabemos si por el idioma o porque lo de correr sólo uno de ellos no les acaba de convencer. El caso que al final lo que funcionaba era el grito de “follow me” lo cual exige que nosotros seamos los primeros en correr.
Por fin llego nuestra primera clase en la escuela de adultos, ya no como humildes oyentes, sino como humildes maestros. Sinceramente, nos sentimos muy contentos porque las señoras (y señor) nos trataron con mucho cariño y pusieron de su parte para entendernos, enseñándonos ellos a pronunciar y expresarnos mejor. Podemos decir que es “el principio de una bonita amistad”. Pronto tendremos la oportunidad de sustituir a Solange, una de las profes, que le queda poco para dar a luz a un pequeño Calasanz (debe ser el cuarto que se llama así, tal cual)
Nos despedimos esperando que nuestro blog se siga enriqueciendo con vuestras visitas y comentarios, últimamente está un poco pobre. Animaros también a participar en la encuesta, que es la niña de los ojos de Alberto. No hay premio pero la cultura tropical no tiene precio.

martes, 4 de marzo de 2008

Something is happening

Queridos lectores y amigos, esta semana no hay demasiado que contar.

El martes pasado fuimos dar una vuelta de reconocimiento por el cole de Futru-Nkwen, y tras la formación habitual, la oración y el himno con izada de bandera y todo, cuál no fue nuestra sorpresa cuando vimos a toda la patrulla escolar volver a casa en lugar de meterse “ordenadamente” en sus clases. Seguramente la directora, Madame Theresia, les había dicho durante la formación que no habría clase, pero la ausencia de micrófonos y nuestro dominio del inglés nos impidieron entenderlo. Cuando preguntamos a una niña, nos dijo con una expresión digna de la mejor película de intriga: “Something is haaappeninggg”. Acto seguido nos dio su interpretación de los hechos: el Fon de Nkwen, el jefe tradicional de la zona, había tenido un accidente la noche anterior, así que, según la niña, no tenían clase en señal de respeto. No encontrábamos mucha relación entre tal accidente y la huelga que había empezado el día anterior, convocada al comienzo por los transportistas y taxistas por el precio del petróleo pero que poco a poco ha ido extendiéndose a otras causas: la subida casi exponencial de los precios de productos de primera necesidad y la insistencia del Presidente, Paul Biya, en cambiar la Constitución para ser reelegido. Curiosos nosotros, preguntamos a la directora por las causas reales de la suspensión de las clases, y nos dijo que lo hacían porque la huelga continuaba ese día. Pero casi que nos quedamos con la interpretación de la niña, que desde su visión del mundo no tenía más explicación: “Something is happening”. Lo mejor, el gesto en su cara, entre divertido y preocupado.
Aprovechando la coyuntura, muchos amigos de lo ajeno han aprovechado para hacer de las suyas durante la semana entera que ha durado la huelga. Nos quedamos con el grupo que tuvo la ocurrencia de asaltar la planta distribuidora de cerveza Guinness aquí en Bamenda, dar cuenta de las existencias y quedarse a dormir la mona en las inmediaciones de la planta. Así es Camerún. Algunas reacciones así han empañado un poco las reivindicaciones y han quitado credibilidad a las protestas. Esta semana todo parece volver a la normalidad, aunque ciertas intervenciones desafortunadas del Gobierno mantendrán, aunque más intermitentes, las protestas. Intervenciones como la de algunos ministros del Norte, que tuvieron la idea de pedir a la gente de la región - que no se declaró en huelga porque el petróleo que consume proviene de Nigeria y es mucho más barato - el apoyo al cambio de la Constitución, lo que no ha hecho más que dar motivos para protestar; resultado, llevan desde el sábado en huelga…
Estos días tan activos para este pueblo y tan tranquilos para nosotros nos han acercado aún más a la dura realidad de esta gente cuyo principal problema es su propio petróleo: cómo alimentar a sus hijos cada día. También nos han servido para ver que esta Comunidad no sólo se pega a la tele para ver el fútbol sino también para informarse sobre su país y pensar cuáles son las claves de su trabajo, tan difícil y a veces desmoralizador, ante esta realidad tan compleja.

viernes, 22 de febrero de 2008

DE YAOUNDE A KUMBO



En esta última semana hemos visitado las distintas comunidades de la Viceprovincia y por tanto hemos visto todos los proyectos y sueños que se llevan a cabo.
Cada comunidad es un mundo, todas muy distintas y por otro lado muy parecidas. En todas nos acogieron con cariño.
Tras salir de Bamenda nuestra primera parada fue en Bamendjou, donde el paisaje pasó a ser aún más rojo. Lo primero que llamó nuestra atención fue encontrarnos con una bonita iglesia de estilo polaco en mitad de Camerún. En Bamendjou viven cuatro escolapios, aunque sólo conocimos a tres: Cyrille, Ángel Miguel y Stanislav. Bamendjou es francófono y por tanto el idioma de la comunidad es el francés, lengua que como todos sabéis, manejamos a la perfección. Pero hay barreras que cuando hay interés se pueden saltar. No obstante Stanis, convencido de que a fuerza de escucharlo aprenderemos, se empeñaba en hablarnos y hablarnos aunque no nos enteráramos de nada. Ángel Miguel, el único español de la casa, es un personaje que parece que siempre está de paso: tiene siempre un aire despistado y parece como si viera las cosas por primera vez, lo que hace que sea fácilmente acogedor. Con ellos dos estuvimos viendo alguno de los colegios y capillas que dependen de la comunidad, y por fin vimos dos colegios independientes de la Diócesis y nos alegro ver que están en muy buenas condiciones y que el ambiente que se respiraba era francamente bueno. También vimos un árbol enorme que no sabemos exactamente que es pero que en principio pensamos que era un baobab…pero su apariencia no nos encaja con los dibujos del Principito. Por la tarde fuimos con Cyrille, el responsable de las escuelas, a comprar a Bafoussan, y comprobamos que es un escolapio de los pies a la cabeza, muy preocupado por las necesidades de los niños.
Nuestra siguiente parada fue un punto indeterminado en mitad de la carretera que nos llevaba a Bafia. El magnifico Land Rover, el tanque, el que parece el mejor coche de la Viceprovincia decidió no seguir trabajando, así que estuvimos los tres pasajeros (ahora íbamos con Mariano) esperando unas dos horas a que vinieran a cambiarnos el coche. Ya con un coche en apariencia más humilde, pero con el detalle de andar, seguimos hacia Bafia donde comimos y conocimos un poco la comunidad. Allí se está construyendo un colegio de primaria, y ya esta en marcha un centro cultural con muchas actividades, entre ellas un cibercafé y clases de informática. Por supuesto todo esta vida es alrededor de la parroquia. Tras un par de horas en Bafia seguimos nuestro camino rumbo a Yaundé, la gran capital.
En Yaundé hay dos comunidades, una la que forman los juniores, no solo de Camerún sino también de Senegal, Guinea… y otra la de la Parroquia, donde viven Leonard, Christian, Martín y Antonio. Martín es un escolapio entrañable que nos agilizó los trámites que teníamos que hacer en la Embajada porque conoce a todo el mundo allí, incluido al bibliotecario con quien mantiene todos los jueves una animada charla sobre asuntos varios. Antonio es la ironía en persona, con gran humor y todo un amante de los animales. Leonard fue nuestro Cicerone en lo poco que hay de turístico en Yaundé: los edificios de las embajadas y de los ministerios, el monumento a la unificación, la catedral y una basílica…el resto poco se diferencia de Bamenda, aunque al menos hay alumbrado publico y aceras por bastantes zonas.
Pero nuestro tour todavía no había terminado; con un pasajero más, nos dirigimos a Kumbo, pasando por Bandjoun y Bamenda. El nuevo pasajero, José Manuel, ha estado esta última semana ofreciendo a los profesores y formandos escolapios algunas charlas sobre Pedagogía escolapia, por lo que se hace necesario hablar de la situación del mundo y la necesidad de buscar un modelo de desarrollo distinto al que han seguido los países del norte que crea tantas desigualdades, tan claras aquí. José Manuel nos hizo más agradable el viaje de vuelta, cercano y amable en todo momento.
Para llegar a Kumbo hay que ir por una “carretera”, llena de baches, y en su mayor parte de tierra lo que en la estación seca supone polvo y más polvo. En los mapas aparece con asfalto todo el camino, ya que Europa la financió, pero el proyecto fue afectado por una de las enfermedades del país: se invirtió un poco y el resto “pa´la saca” del listillo de turno. En Kumbo hay una casa de formación dónde están los prenovicios, que son ocho. Con ellos viven cuatro escolapios más: Ángel, Gerard, Kisito y George. Pudimos ver a Ángel en acción dando clase en un colegio de primaria, toda una experiencia. También conocimos una escuela de magisterio de los maristas.
Como veis esta última semana no nos hemos aburrido, y la verdad que nos hemos contagiado del espíritu soñador de estos cameruneses-aragoneses, que no paran de pensar en nuevos proyectos para mejorar la realidad de este país.

lunes, 11 de febrero de 2008

No line, no ashes



El pasado miercoles, como casi todo el mundo sabe, fue Miercoles de Ceniza. En este dia la tradicion es imponer la ceniza en la frente o el flequillo de la multitud. Aqui casi todo lo simbolico cobra un sentido magico, que muchas veces nos choca, aunque quiza seamos nosotros los que nos empenamos en llenar de contenido todo y darle vueltas a la cabeza. Pero la cosa es que cada misa de miercoles de ceniza llena hasta la bandera la iglesia de gente esperando su poquito de ceniza, a la que atribuyen propiedades curativas. Algunos musulmanes, atraidos no se sabe bien porque, se acercan tambien a recibir la ceniza... La noche antes del miercoles de ceniza la comunidad se reunio para organizar las multiples misas que habria.
Marcel es escolapio. Es ademas una de esas personas con las que te gustaria hablar armado de una libretita, porque cada intervencion suya es una aseveracion sobre la verdad de la vida. La suya en la reunion sobre la ceniza fue precisamente “No line, no ashes”. Vamos, que si la gente en la iglesia no hacia una fila ordenada para recibir la ceniza se la guardaria y se iria con la ceniza
a otra parte. Otra discusion fue cuando dar la ceniza. Si la daban en mitad de la misa, la gente se largaria tan contenta, dejando la iglesia vacia. Esto es Africa… Por otro lado, la ceniza era una pasta negra resultante de mezclar con un poquito de agua, dandole un aspecto de barro negro…

Como lo prometido es deuda, os vamos a contra algunas cosicas sobre los taxis en Camerun. El metodo para coger aqui un taxi es:
Esperar a que pase uno libre. Para un taxi camerunes estar libre significa llevar alguna de las 5 plazas (sin contar con el conductor, y una mas si entre los pasajeros se cuenta un nino) libres. El quinto asiento sale de poner un comodo cojin sobre el freno de mano.
Decir al conductor el destino, y pactar con el un precio, dentro de unos limites mas o menos establecidos.
Una vez en marcha lo mejor es prescindir de mirar al frente, para evitar pequenos sobresaltos consecuencia de la conduccion “free-style” del conductor. Aqui los carriles
son relativos, los adelantamientos son bilaterales y el toque de claxon te da preferencia absoluta sobre los demas usuarios de la via. Con todo eso, son raros los accidentes.
Por supuesto, como han hecho contigo, no has de extranarte si por el camino el taxista se detiene para subir a otro viajero cuyo destino le convenga.
A la orden de “Drop me/us here” el taxista detiene el taxi y te bajas.


Asunto aparte son las Okadas, unas motos de construccion japonesa que valen cuatro duros y que hacen las veces de moto-taxi. Son muy poco recomendables, teniendo en cuenta sus dos plazas convertidas en tres (cuatro si hay un nino, claro), la ausencia de casco, la conduccion temeraria y la alta siniestralidad. Si pasais algun dia por aqui no nos vereis en una de esas.

Bueno, por hoy ya basta, que no todo van a ser reflexiones sesudas. Hasta la proxima, amiguitas y amiguitos.

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