Masa how?

En Pidgin English o kamtok, significa ¿Cómo estás? Este blog nace con la intención de transmitir nuestra experiencia como cooperantes en Bamenda (Camerún) con los Escolapios desde enero de 2008. Pasa, estás en tu casa.

lunes, 27 de octubre de 2008

Traditional doctors y otras [buenas] hierbas


Una mañana normal de viernes. Tras el desayuno, nos pertrechamos de ropa deportiva, nos colgamos nuestros silbatos y nos asomamos con una mezcla de susto y expectación a las dos clases de Class 1, o lo que es lo mismo, 1º de Primaria. Tras hacer el reparto de grupos, tarea en la que hasta hacer una fila se convierte en lo más complicado del mundo, nos pusimos manos a la obra. Las profesoras con la mitad de cada una de sus clases y nosotros cada uno con otro mitad. Para empezar, unos calentamientos, que sirven más bien para que los niños se rían de cómo describimos círculos con nuestras atléticas caderas… Después, unas carreritas, siguiendo con carreras encadenadas. Nos disponíamos a pasar los últimos 5 minutos enseñándoles la "Carrera de caballos de Birmingham". En ese momento, Emmanuel, uno de los niños a los que Inma había amonestado con cinco minutos tranquilizándose sin participar en la clase, cayó de una piedra-banco que hay en el patio, tras haber sido empujado por otro compañero. Entre llantos, se acercaron varios niños, Inma, las profesores y un espontáneo para valorar el altercado. Cuando llegó Alberto, el espontáneo, tras trastear el dolorido antebrazo del niño, concluyó que sí, que había algo roto, a juzgar por la deformación evidente y el ruido que hacía un trozo de hueso con otro al moverlo. Sin más dilación, llamamos a la abuela del niño, a la sazón una de las mujeres de su Alteza Real el Fon, que vino con calma desde el otro lado de la carretera. Tras recobrar el resuello de tamaña caminata, una de las profesoras (que ni siquiera era la de la clase del niño), la abuela, el niño y nosotros dos, pusimos rumbo a la Mezam Polyclinic, un centro de salud con máquina de rayos, algo poco común en la mayoría de hospitales. Ya en la clínica, mientras abuela y profesora conversaban animadamente sobra las bondades y maldades de la vida, acompañamos al dolorido Emmanuel a consultar al médico, a hacerse la placa y a tramitar y pagar todo lo necesario, por gentileza del manager del colegio. La placa no ofrecía duda: fractura de cúbito y de radio. Al ver la placa, la médico que había atendido al crío nos dijo que la reducción y fijación con escayola la hacían en el General Hospital. Pero hete aquí que de pronto la profesora, expresando los deseos de la abuela, que no habla más que nkwen y pidgin con dificultad, nos dijo: "we better go to the Palace, there is a woman there that knows how to fix it". Sorprendidos, nos aseguramos de que estaban convencidas de hacerlo así. Al parecer, la "woman" en cuestión es una bruja, hecichera o "traditional doctor", como los llaman aquí. Una de las virtudes de dichos personajes resulta ser la de reparar huesos rotos. ¿Cómo? Muy sencillo y lógico: no hay más que aplicar unos ungüentos y atar huesos de animales al brazo fracturado, de manera que cada día se va corrigiendo la fractura con dicha parafernalia y las expertas manos de la hechicera. Lo mejor es que, al parecer, la cosa funciona. Ver para creer.

Aquí en estas latitudes, nos acercamos al final de la época lluviosa. Por eso, es el momento en el que todo germen, huevo, larva o embrión aprovecha para eclosionar tras los beneficios de la humedad: sapos a los que no pisarlos con el coche a la caída de la noche es como jugar a los marcianitos, hormigas asesinas que muerden a traición y mariposas de todos los colores y formas. Pero lo más curioso de todo es la variedad de insectos saltarines y voladores que incrementan su población en esta época del año. Aún más curioso es que estos insectos engrosan no sólo la biodiversidad del entorno sino también el menú de vendedores callejeros y niños en todas partes. Especial mención merece el caso de las termitas: se pueden comer crudas, fritas, medio vivas, matadas a base de insecticida… También los saltamontes, los verdes fluorescente de las películas de animación, son parte de la lista de delicattessen del personal. Cuando las probemos ya ofreceremos nuestra impresión…

Pues por esta vez esto es todo. Estos meses están siendo un poco desordenados en los colegios. Muchos preparan la semana de la educación de la Diócesis, entrenando o compitiendo en las eliminatorias, y cuando vamos a tener apoyo escolar o taller de lectura es complicado que los niños estén allí. Además, se avecina noviembre, con la Semana Calasancia. Nada más, en la próxima entrega os contaremos alguna cosita más, como por ejemplo cuando Alberto, pasando consulta en el St. Mary, puso todo el tacto del que fue capaz para indagar si una señora estaba embarazada cuando la señora sabía hacía 5 meses que lo estaba… Cosas de la mala letra de los médicos. ¡El 8 parecía un 6!

En las fotos, los "Altar servants" o monaguillos, en un receso en su habitual seriedad y recogimiento; un momento de la vistosa procesión llevando el leccionario en la misa de los jóvenes; un "yuyu", ataviado con máscara a la que se atribuyen poderes iniciáticos y curativos. Con el alcalde de Bamenda III, Prince Pius Amando y Fr. Bertrand y una de las múltiples cascadas que en esta época aparecen en las faldas de la montaña. Al final, bonita panorámica desde la misión desde el Mount Calvary.

No acabamos sin anunciar una buena noticia, por si alguno no se ha enterado: Maribel Juárez y Ion Aranguren vendrán a visitar este cachito de África y a cuidarnos; será a finales de noviembre. Nos comunican que no les queda sitio en la maleta, así que no insistáis en venir con ellos, je, je…

jueves, 9 de octubre de 2008

¡Fotos!

Os ofrecemos aquí, con algún retraso, fotos de nuestras vacaciones, para daros envidia, pero de la sana, ¿eh? ¡Que aprovechen!

Sobre estas líneas, el palacio del Fon de Bafut, uno de los más conocidos y turísticos de la zona Noroeste de Camerún.



En Kribi y las cataratas de Lobé. Atención a la cara de niño chico de Leonard, el escolapio que nos acompañó en nuestra escapada.
En la reserva de primates del Parque Nacional de Mfou, cerca de Yaounde. Correcsióooon, conosco a tu padreeee...

martes, 7 de octubre de 2008

Back to work!

Hola amiguitos y amiguitas. Volvemos a la carga. Ya con el curso iniciado esperamos de verdad ir recuperando la frecuencia de siempre. Sabemos que hay mucha gente que nos expresa su cariño leyendo el blog e interesándose por nosotros y por la vida de esta esquinita de Camerún.

Son muchas las novedades que contar, y es que desde agosto hasta ahora nos hemos puesto las pilas. Mirando al calendario, hemos pasado ya más o menos el ecuador de nuestra vida aquí en Nkwen, y nos tememos que la segunda mitad se pasará más rápida todavía que la primera. Por eso, ahora que casi han dejado de decirnos White man con tanta frecuencia y que nos sentimos como en casa, nos hemos puesto un horario de trabajo a prueba de hiperactivos:

  • Cada miércoles y jueves, ofrecemos a los profesores la posibilidad de acompañar más de cerca a aquellos niños con más dificultades en clase, para mejorar su atención, sus habilidades de lectura… Especialmente Inma es la encargada de esta difícil pero gratificante tarea.
  • Prácticamente todos los días nos dejamos caer por los tres colegios de la Parroquia para tener con los más pequeños un rato de oración, que intentamos hacer amena y adaptada a ellos.
  • Los lunes y miércoles, tras el horario escolar, ofrecemos a los alumnos que quieren un taller de lectura. Nunca El patito feo había dado tanto juego. Nuestra idea es meterles el gusanillo de la lectura, que se enganchen a una historia, y por ahora está teniendo gran aceptación: unos 100 chavales de entre Class four y Class six están ya disfrutando, y nosotros con ellos.
  • Seguimos animando y acompañando al grupo de laicos, a quienes además estamos dando clases de español. Acompañamos también a los jóvenes de la Parroquia, aún programando actividades y proponiendo nuevas ideas. También desde la semana que viene Alberto empezará a echar una mano en el St. Mary Soledad Hospital, un hospital de unas monjas españolas del que hemos hablado alguna vez aquí. Inma, junto con Marta, una de las calasancias, echan una mano a Inocence, el nieto de Francisca (ver blog anterior), para que aprenda a leer y escribir. Mención aparte merecen las mañanas de los viernes, en las que nos sueltan 50 niños a cada uno e intentamos devolverlos a la clase sin ganas de armar la de San Quintín. Lo llaman sport classes. No sabemos quién acaba más cansado, si los niños o nosotros.

Después de todo esto, no creáis, nos queda tiempo para ver series americanas y películas (gracias, Alfredo, Maribel, Luis, Cristi, Lazu…), dar paseos, compartir momentos con la comunidad e incluso conocer a otros cooperantes españoles: un matrimonio que vive y trabaja en Kumbo, una chica que vive también aquí en Bamenda… Con este matrimonio estamos programando unos días en Yaounde, incluso, porque al parecer están ávidos de compatriotas.

En fin, pues que todo esto sirva como garantía de que este nuevo curso nuestra pequeña ventana a todos los que nos leéis no estará parada, sino que será un hervidero de personajes, historias y experiencias, muchas de las cuales no se enriquecen del todo hasta que no os las contamos. Pues nada, walka fine, all man (atentos al diccionario de pidgin…).

jueves, 14 de agosto de 2008

Nkwen y sus historias


Después de más de un mes volvemos a dar señales de vida. Hay quien cree que la ausencia de noticias es siempre señal buena y en este caso así es. Desde el último blog no hemos parado, el mes de Julio ha estado lleno de actividad y movimiento. Son muchas cosas las que han pasado: celebraciones (profesiones solemnes y ordenaciones diaconales), visita de Javier Negro, llegada de los voluntarios de Setem Aragón, Holiday Program, semana cultural de los jóvenes, dos visitas al palacio del Fon, campamento con las Sisters, llegada de los padres de Inma… como veis un verano de lo más intenso.

De todo este intenso mes, nos quedamos con varias cosas:

  • Una gallina que nos regaló el Fon, no sabemos si por simpático o porque pretende a Inma para engrosar su lista de mujeres, que asciende a unas 40 (aunque es de mal gusto preguntar por el número exacto);
  • Las risas de los niños del Holiday Program, junto con el agradecimiento a los voluntarios de Setem, que han trabajado duro junto con los monitores locales para ofrecer a los niños actividades de tiempo libre;
  • Las ganas de los niños del Hospital de Sajocah, la mayoría de ellos convalecientes tras operaciones ortopédicas, que pese a sus limitaciones han disfrutado con las canciones y las manualidades.
  • La hospitalidad de la familia de Bridget y de Theresia y Stephen, que nos han acogido durante un fin de semana respectivamente y nos han ayudado a acercarnos un poquito más a la vida camerunesa.
Pero entre todo este ajetreo lo más lo que más ha tocado nuestro corazón es la historia de Francisca. Francisca es la cabeza de un compound vecino; en él vive ella con su hija Enka y sus nietos (Emilio, Luna e Inocence). Francisca es pura energía y puro corazón, lo cual en sus circunstancias más que un don es una necesidad. Inocence tiene 17 años, y lleva desde muy pequeñito en una silla de ruedas, lo que no le ha permitido estar escolarizado. Pero este verano se animó, tras la insistencia y ánimos de Sister Marta, a participar en el Holiday Program. Esto ha roto su rutina de pasar horas y horas en una habitación sin apenas nada que hacer. Luna y Emilio son dos pequeñajos de lo más lindo, vivos y espabilados a los que sacarle una sonrisa es cuestión de un segundo. Enka, la mamá de Inocent, lleva muy enferma como unos 5 meses, sufriendo una malaria que no termina de curarse. Así que con este plantel es Francisca la que cuida de todos y saca para adelante a su familia con unos recursos demasiado humildes. Pero tristemente ésta es una historia demasiado normal aquí, lo que nos sorprende y nos cuestiona todos los días es ver que Francisca siempre tiende una mano al que lo necesita.

El pasado domingo Francisca fue a pedir a la parroquia un poco de dinero que le faltaba para pagar el hospital de su hija; cuando llegó se encontró en la puerta de la casa a una mujer con un bebé a la espalda que también venía pidiendo algo. Casi olvidando lo que la había traído a la parroquia, Francisca invitó a esta mujer a su casa para darle algo de comer y dejarle pañales y ropita de cuando Emilio era pequeñito, que ya no necesita, para su bebé. Y es que Francisca aún en su miseria sabe ser generosa y más que eso: agradecida por lo que tiene. Ni todos los libros juntos sobre desarrollo y solidaridad serían capaces de expresar lo que esta mujer – y muchas otras como ella – quiso expresar, sin darse cuenta, con ese gesto: que sólo siendo otro pobre entre los demás se llega a comprender y a superar la pobreza. Y todo eso sin perder la sonrisa.

Pues nada más, prometemos volver a escribir con más frecuencia. Abrazos a todos, disfrutad lo que queda de vacaciones.

Las fotos en esta entrada: La primera, durante la celebración de acción de gracias por la vida -frágil, pero con ganas de vivir- de Blaise, uno de esos chavales con ángel; la segunda, la comunidad al completo, que para el curso que viene cambiará; la tercera, los niños de Sajocah disfrutando de las actividades; la cuarta, los niños del Holiday program atareados con las mualidades, la quinta, Inma iniciándose en el difícil arte de moler el achu; y por último, Blaise (otro, no el de antes), curiosamente tocado con un gorro de piscina, al que pillamos in fraganti bebiendo vino de palma en la semana cultural de los jóvenes. Esto es todo, amigos.

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Fotos Camerún